domingo, 21 de enero de 2018

Recuento de los daños


Mis pies, mis tropiezos. Mi piel, mis cicatrices.
Respetar el error es respetarse a uno mismo.

11 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Palabras de Sara Búho; ilustración de Brunna Mancuso.
Abrazos a todos :)

José A. García dijo...

La cuestión es aprender de uno mismo lo necesario para no repetirse. Al menos no de forma voluntaria.

Saludos,

J.

Pascual perez ribot dijo...

De los errores se aprende,¿no?,ya se encargan de ponernos sobre aviso.
Saludos.

Espérame en Siberia dijo...

Es cierto. Aunque también es cierto que somos el único animal que tropieza con la misma piedra una y otra vez, jaja.

¡Saludos!

Espérame en Siberia dijo...

Eso se supone. Pero del dicho al hecho...

¡Saludos!

TORO SALVAJE dijo...

Firmo esas palabras.
Qué ciertas son.

Un abrazo!!!

Espérame en Siberia dijo...

Qué lindo que te haya gustado tanto como a mí, Toro querido.
¡Abrazo grande!

Kristalle dijo...

Muy buenas palabras, en el clavo has dado.
De los errores se aprende.
Saludos

Espérame en Siberia dijo...

Sí, o al menos una eso intenta, jaja.
¡Gracias por tu visita!

Saludos.

dEsoRdeN dijo...

A veces tengo la sensación de que mi gran defecto es no tolerar el error. Ni el propio ni el ajeno. Demasiada exigencia...

Espérame en Siberia dijo...

Creo que yo también soy así. Bueno, especialmente con mis errores.
Dicen que uno siempre es su peor juez.

Abrazo grande, Desorden.