jueves, 23 de julio de 2015

Yo ya estuve aquí


Yo ya estuve aquí. La roca natal guarda todavía las huellas de mis pisadas. El mar me conoce. Ese astro un día ardió en mi diestra. Conozco tus ojos, el peso de tus trenzas, la temperatura de tu mejilla, los caminos que conducen a tu silencio. Tus pensamientos son transparentes. En ellos veo mi imagen confundida con la tuya mil veces mil hasta llegar a la incandescencia. Por ti soy una imagen, por ti soy otro, por ti soy. Todos los hombres son este hombre que es otro y yo mismo. Yo es tú. Y también él y nosotros y vosotros y esto y aquello. 

lunes, 20 de julio de 2015

Revelaciones


Todos los días cruzamos la misma calle o el mismo jardín; todas las tardes nuestros ojos tropiezan con el mismo color rojizo, hecho de ladrillo y tiempo urbano. De pronto, un día cualquiera, la calle da a otro mundo, el jardín acaba de nacer, el muro fatigado se cubre de signos. Nunca lo habíamos visto y ahora nos asombra que sean así: tanto y tan abrumadoramente reales. Su misma compacta realidad nos hace dudar: ¿son así las cosas o son de otro modo?

jueves, 16 de julio de 2015

Cuando me hablan de ti



Cuando me hablan de ti, 
es como si me perfumaran la cara
con una hoja de mirto. 
Ya estoy tan seguro de que te quiero, 
que a veces quito
mis ojos de la luz 
para que atraviesen la noche por el cielo.
El cielo.

lunes, 13 de julio de 2015

Olvídate de la eternidad

Aprovecha el día de hoy, goza del presente. El pasado ya no existe y, todavía, el futuro tampoco. 
Olvídate de la eternidad. 

martes, 7 de julio de 2015

De mar y letras


El choque de sonidos, la marea verbal.

jueves, 2 de julio de 2015

¿Qué es la poesía?

La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos; alimento maldito. Aísla; une. Invitación al viaje; regreso a la tierra natal. Inspiración, respiración, ejercicio muscular. Plegaria al vacío, diálogo con la ausencia: el tedio, la angustia y la desesperación la alimentan. Oración, letanía, epifanía, presencia. Exorcismo, conjuro, magia. Sublimación, compensación, condensación del inconsciente. Expresión histórica de razas, naciones, clases. 
Niega a la historia: en su seno se resuelven todos los conflictos objetivos y el hombre adquiere al fin conciencia de ser algo más que tránsito. Experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no-dirigido. Hija del azar; fruto del cálculo. Arte de hablar de una forma superior; lenguaje primitivo. 
Obediencia a las reglas; creación de otras. Imitación de los antiguos, copia de una copia de la Idea. Locura, éxtasis, logos. Regreso a la infancia, coito, nostalgia del paraíso, del infierno, del limbo. Juego, trabajo, actividad ascética. Confesión. Experiencia innata. Visión, música, símbolo. Analogía: el poema es un caracol en donde resuena la música del mundo y metros y rimas no son sino correspondencias, ecos, de la armonía universal. Enseñanza, moral, ejemplo, revelación, danza, diálogo, monólogo. Voz del pueblo, lengua de los escogidos, palabra del solitario. Pura e impura, sagrada y maldita, popular y minoritaria, colectiva y personal, desnuda y vestida, hablada, pintada, escrita, ostenta todos los rostros pero hay quien afirma que no posee ninguno: el poema es una careta que oculta el vacío, ¡prueba hermosa de la superflua grandeza de toda obra humana!

sábado, 27 de junio de 2015

Los ojos azules / pelo negro



Una noche le pregunta por qué fue ella a su mesa en el café de la orilla del mar. Por qué aceptó el contrato de las noches blancas.
Ella piensa. Dice:
-Porque desde que usted entró en aquel café, en el estado en que estaba, con aquel dolor tranquilo, recuerda, tenía usted deseos de morir, y quise morir también yo de este modo teatral y externo. Quería morir con usted. Me dije: poner mi cuerpo junto a su cuerpo y esperar la muerte. Como usted imagina, sin duda, arrastro una educación que hubiera debido hacerme pensar que usted era un sinvergüenza y que yo debía tener miedo de usted, pero usted lloraba, yo sólo vi eso y me quedé. Por la mañana, en aquella carretera nacional, cuando usted dijo que quería pagarme, fue cuando le miré de pies a cabeza. Vi la ropa de payaso y el khol azul alrededor de sus ojos. Entonces supe que no me había equivocado, que le amaba porque, al contrario de lo que me habían enseñado, usted no era ni un sinvergüenza ni un asesino, usted había salido de la vida. 

domingo, 12 de abril de 2015

La verdad de la literatura


El misterio no es aquello que está cerrado y nos revela su secreto al abrirse, sino lo que una vez abierto sigue siendo misterio, como las personas y el curso mismo de la vida. Sólo en ese sentido, la verdad de la literatura, de la poesía, puede hacerse más real que la realidad, llevándonos a ella. 

miércoles, 8 de abril de 2015

La Morocha


Era estremecedor, era deslumbrante, nunca la había VISTO tal cual, con la cabeza y los ojos y la nariz y el cabello a veces largo, a veces corto, a veces teñido, con este pezón así, esta rodilla así, ese colgar del brazo, ese sexo respirante, esas orejas largas, esas axilas afeitadas y olorosas a sí mismas, esas rodillas siempre, siempre cariñosas; era ella, era un cuadro de ella, un cuadro de Matisse, un cuadro de Piero de la Francesca, un cuadro de De Kooning, uno de Picasso, uno de Toledo, una Anunciación, yo deliraba, quería lamerla de arriba a abajo, quería escuchar su voz, sentir su pelvis maravillosa, se me endurecía el miembro, se me ablandaba el corazón y se me confundía la cabeza.
La veía en toda su desnudez, a distancia, realmente la veía. 
Me detuve junto a un Klee que hablaba de la infancia, hablaba de juegos bonitos, lindos diría ella, y extraños, y Paul Klee me apaciguó, me calmó, no hay pintor más mágico. 

jueves, 2 de abril de 2015

La escritura


La escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida. 

domingo, 29 de marzo de 2015

Paolo Pasolini


Mil nubes de paz cercan el cielo,
amor,
jamás acabarás de ser amor.

martes, 10 de febrero de 2015

El centro de curación


Todo el mundo sabe que un corazón es sólo responsable de llenar algo de sangre, excepto que nunca llena de amor con sangre porque nadie puede hacer eso porque el amor llega cuando quiere y se va cuando quiere y se sube a un avión y se va donde quiere, y nadie puede pedirle al amor que no haga eso, porque es parte del riesgo del amor, el riesgo que vale la pena de él, que se irá si siente que irse es su costo, y que eso vale la pena, vale la pena, vale la pena. 

sábado, 7 de febrero de 2015

Yo no tengo pasado


Yo no tengo pasado. El pasado es mi imaginación. Y en mi imaginación, sin conocerle, usted reinaba ya. He soñado viajes imposibles que no he realizado porque usted tenía que ser mi compañero en esos viajes. Me he echado aquí, en un sillón, muchas tardes y he cerrado los ojos... por el ansia de verle. Y esa carta que he esperado tantos días, remitida no sé de dónde, enviada por no sé quién y diciendo no sé el qué, tenía que venir de sus manos, escrita por usted y diciendo: "Aquí estoy; yo soy y te quiero".

martes, 30 de diciembre de 2014

2015: Este nuevo comienzo

Creo que este es buen momento para regresar al centro, mi centro. Volver a la raíz de la raíz, de nuevo.
Para ello, he tenido que alejarme de la palabrería, de quienes creía cercanos, guardar distancia de mí misma. Pedir ayuda.
Sucede que llevaba años dentro de un laberinto que, lejos de empujarme a resolver incógnitas del pasado, lo revivía una y otra vez de las maneras más retorcidas posibles. Contuve en el corazón secretos, rencores, lutos impensables, hasta que me cansé de ser la juez más severa conmigo misma. Llegué al límite de la paciencia cuando fui consciente de que podría nunca llegar a una resolución clara, sana.

Durante mucho tiempo los fantasmas de lo que no fue y pudo haber sido, los eternos hubiera hecho aquello, hubiera hecho lo otro, consiguieron que viviera sintiéndome culpable (¡incluso en hechos familiares en los que sé de sobra que yo no intervine de ninguna manera!) y eso, déjenme decirlo, es agotador.
Es agotador porque uno no sabe hasta qué punto las culpas se convierten en dudas y pueden llegar a materializarse en tomar malas decisiones, en llevar el autoestima arrastrando, en rodearte de relaciones tóxicas con personas que muchas veces no están capacitadas para ver más allá de su propio dolor, y sentirte sola en un mar de personas.

Quizás todo lo anterior haya contribuido para que a mis 25 años me pregunte si realmente he construido una personalidad lo suficientemente visible, si puedo confiar en mí misma y dejar en el pasado al pasado y al futuro en el futuro. Pero no sé. Curiosamente, eso sólo con el tiempo lo conoceré.
Mientras tanto, algo está creciendo de nuevo dentro de mí. Se trata de la esperanza; un tipo de esperanza que no sé si ustedes hayan sentido alguna vez, pero yo anhelaba reencontrarme con ella desde hace unos cuantos años, porque se trata de un nuevo comienzo.
Hasta ahora, he ido aprendiendo que nadie debe decirnos cuántas veces podemos reescribir nuestra propia historia; pero hacerlo, es decir, tener el valor de decirse al espejo: “No soy feliz con lo que tengo/hago/siento, esta vez voy a hacerlo diferente”, siempre llega en el momento que debe llegar; de la manera correcta. Será lo correcto siempre y cuando uno haga caso de su voz interior, y se reconcilie con ella.

Así, hoy me enfrento a una nueva manera de conocer quién soy; de aceptarme de una vez por todas, de regresar a mí misma. De quererme tal como soy hoy.
Y con el impulso del año que está por estrenarse, deseo que para ustedes también sea un año lleno de reencuentros. Ya sea con ustedes mismos, o con otros, pero que sea un año colmado de sabiduría, tranquilidad y, por consiguiente, mucha mucha felicidad de todos los tipos posibles.

¡Bienvenido 2015!



lunes, 22 de diciembre de 2014

El principio del fracaso

Cada ser que hiere a otro, no hace sino vengar una herida anterior recibida en su propio cuerpo. 
Y el dolor es un funicular en el cual los que bajan tiran de los que suben y han de bajar a su vez tirando de los que querían subir, los cuales también bajarán para subir a otros.