domingo, 12 de abril de 2015

La verdad de la literatura


El misterio no es aquello que está cerrado y nos revela su secreto al abrirse, sino lo que una vez abierto sigue siendo misterio, como las personas y el curso mismo de la vida. Sólo en ese sentido, la verdad de la literatura, de la poesía, puede hacerse más real que la realidad, llevándonos a ella. 

miércoles, 8 de abril de 2015

La Morocha


Era estremecedor, era deslumbrante, nunca la había VISTO tal cual, con la cabeza y los ojos y la nariz y el cabello a veces largo, a veces corto, a veces teñido, con este pezón así, esta rodilla así, ese colgar del brazo, ese sexo respirante, esas orejas largas, esas axilas afeitadas y olorosas a sí mismas, esas rodillas siempre, siempre cariñosas; era ella, era un cuadro de ella, un cuadro de Matisse, un cuadro de Piero de la Francesca, un cuadro de De Kooning, uno de Picasso, uno de Toledo, una Anunciación, yo deliraba, quería lamerla de arriba a abajo, quería escuchar su voz, sentir su pelvis maravillosa, se me endurecía el miembro, se me ablandaba el corazón y se me confundía la cabeza.
La veía en toda su desnudez, a distancia, realmente la veía. 
Me detuve junto a un Klee que hablaba de la infancia, hablaba de juegos bonitos, lindos diría ella, y extraños, y Paul Klee me apaciguó, me calmó, no hay pintor más mágico. 

jueves, 2 de abril de 2015

La escritura


La escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida. 

domingo, 29 de marzo de 2015

Paolo Pasolini


Mil nubes de paz cercan el cielo,
amor,
jamás acabarás de ser amor.

martes, 10 de febrero de 2015

El centro de curación


Todo el mundo sabe que un corazón es sólo responsable de llenar algo de sangre, excepto que nunca llena de amor con sangre porque nadie puede hacer eso porque el amor llega cuando quiere y se va cuando quiere y se sube a un avión y se va donde quiere, y nadie puede pedirle al amor que no haga eso, porque es parte del riesgo del amor, el riesgo que vale la pena de él, que se irá si siente que irse es su costo, y que eso vale la pena, vale la pena, vale la pena. 

sábado, 7 de febrero de 2015

Yo no tengo pasado


Yo no tengo pasado. El pasado es mi imaginación. Y en mi imaginación, sin conocerle, usted reinaba ya. He soñado viajes imposibles que no he realizado porque usted tenía que ser mi compañero en esos viajes. Me he echado aquí, en un sillón, muchas tardes y he cerrado los ojos... por el ansia de verle. Y esa carta que he esperado tantos días, remitida no sé de dónde, enviada por no sé quién y diciendo no sé el qué, tenía que venir de sus manos, escrita por usted y diciendo: "Aquí estoy; yo soy y te quiero".

martes, 30 de diciembre de 2014

2015: Este nuevo comienzo

Creo que este es buen momento para regresar al centro, mi centro. Volver a la raíz de la raíz, de nuevo.
Para ello, he tenido que alejarme de la palabrería, de quienes creía cercanos, guardar distancia de mí misma. Pedir ayuda.
Sucede que llevaba años dentro de un laberinto que, lejos de empujarme a resolver incógnitas del pasado, lo revivía una y otra vez de las maneras más retorcidas posibles. Contuve en el corazón secretos, rencores, lutos impensables, hasta que me cansé de ser la juez más severa conmigo misma. Llegué al límite de la paciencia cuando fui consciente de que podría nunca llegar a una resolución clara, sana.

Durante mucho tiempo los fantasmas de lo que no fue y pudo haber sido, los eternos hubiera hecho aquello, hubiera hecho lo otro, consiguieron que viviera sintiéndome culpable (¡incluso en hechos familiares en los que sé de sobra que yo no intervine de ninguna manera!) y eso, déjenme decirlo, es agotador.
Es agotador porque uno no sabe hasta qué punto las culpas se convierten en dudas y pueden llegar a materializarse en tomar malas decisiones, en llevar el autoestima arrastrando, en rodearte de relaciones tóxicas con personas que muchas veces no están capacitadas para ver más allá de su propio dolor, y sentirte sola en un mar de personas.

Quizás todo lo anterior haya contribuido para que a mis 25 años me pregunte si realmente he construido una personalidad lo suficientemente visible, si puedo confiar en mí misma y dejar en el pasado al pasado y al futuro en el futuro. Pero no sé. Curiosamente, eso sólo con el tiempo lo conoceré.
Mientras tanto, algo está creciendo de nuevo dentro de mí. Se trata de la esperanza; un tipo de esperanza que no sé si ustedes hayan sentido alguna vez, pero yo anhelaba reencontrarme con ella desde hace unos cuantos años, porque se trata de un nuevo comienzo.
Hasta ahora, he ido aprendiendo que nadie debe decirnos cuántas veces podemos reescribir nuestra propia historia; pero hacerlo, es decir, tener el valor de decirse al espejo: “No soy feliz con lo que tengo/hago/siento, esta vez voy a hacerlo diferente”, siempre llega en el momento que debe llegar; de la manera correcta. Será lo correcto siempre y cuando uno haga caso de su voz interior, y se reconcilie con ella.

Así, hoy me enfrento a una nueva manera de conocer quién soy; de aceptarme de una vez por todas, de regresar a mí misma. De quererme tal como soy hoy.
Y con el impulso del año que está por estrenarse, deseo que para ustedes también sea un año lleno de reencuentros. Ya sea con ustedes mismos, o con otros, pero que sea un año colmado de sabiduría, tranquilidad y, por consiguiente, mucha mucha felicidad de todos los tipos posibles.

¡Bienvenido 2015!



lunes, 22 de diciembre de 2014

El principio del fracaso

Cada ser que hiere a otro, no hace sino vengar una herida anterior recibida en su propio cuerpo. 
Y el dolor es un funicular en el cual los que bajan tiran de los que suben y han de bajar a su vez tirando de los que querían subir, los cuales también bajarán para subir a otros. 

martes, 16 de diciembre de 2014

El amor vuelve idiotas a los inteligentes

Lector, dos palabritas...
Se ha amontonado tanta falsa literatura sobre el amor, sobre el verdadero amor, que puede que encuentres absurdo lo que le ocurre a Valdivia.
Y, sin embargo, lector, tú sabes de sobra que yo sólo manejo el absurdo cuando es imprescindible: es decir, en todo momento.
En cuanto a lo que le viene sucediendo a Valdivia, es imprescindible, pero no es absurdo en absoluto. El amor, el verdadero amor es así.
El verdadero amor no discurre, y cuando discurre, discurre tonterías.
El verdadero amor es, por esencia, mudo, y cuando habla, dice unas cursilerías imponentes.
El verdadero amor no es ingenioso, ni brillante, ni elocuente, ni emocionante.
El verdadero amor es de una imbecilidad inaudita.

Hasta entonces Valdivia no había amado; por eso sus diálogos resultaron brillantes. 

Por eso, porque no había amado nunca, Valdivia había triunfado siempre. Pero ahora...ahora enamorado de Vivola Adamant, Valdivia había pasado a ser actor del amor; protagonista, eje principal...Y de ahí el que al hablar sólo dijera tonterías y vulgaridades y al querer conquistar no se le ocurriera más que suplicar y llorar perdidamente.


El amor vuelve idiotas a los inteligentes.

No te enamores, lector.
¿Que ya estás enamorado?
¡Vaya! Pues siento haber llegado tarde, hijo...

martes, 11 de noviembre de 2014

Te abracé en la noche


T
e abracé en la noche,
era un abrazo de despedida:
te ibas de mi vida.

Te atrapó la noche,
la oscuridad traga y no convida.
Quedé a la deriva.

Tal vez fue un derroche,
los sentimientos más bendecidos
flotan como idos.

Te besé en la noche,
con un sabor desaparecido
que se se fue contigo.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Decidme cómo es el amor

Unos dicen que el amor es un niño
y otros dicen que es un pájaro,
unos dicen que es lo que mueve el mundo,
y otros dicen que eso es absurdo,
y cuando le pregunté al vecino de al lado,
que parecía como si lo supiese,
su mujer se enfadó mucho
y me dijo que no iba a sacar nada.

¿Se parece acaso a una pijama,
o al jamón de las clínicas de reposo?
¿Su olor recuerda a las llamas
o es un olor reconfortante?
¿Tiene espinas como un seto,
o es blando como pelusa de edredón?
¿Es afilado o tiene el borde suave?
Venga, decidme cómo es el amor. 

Nuestros libros de historia se refieren a él
con notas minúsculas y crípticas,
es un tema bastante habitual en
los barcos transatlánticos;
he encontrado menciones al asunto
en relatos de suicidios,
e incluso lo he visto escrito
en contracubiertas de guías ferroviarias. 

¿Aúlla como un pastor alemán hambriento
o retruena como una banda de ejército?
¿Alguien puede hacerme una buena imitación
con una sierra o con un Steinway Grand?
¿Cuando canta en las fiestas la arma?
¿Solo se dedica a los clásicos?
¿Se calla cuando uno quiere silencio?
Venga, decidme cómo es el amor. 

Miré en el cenador
allí tampoco estaba.
Probé en el Támesis cerca de Maidenhead,
y en el aire tonificante de Brighton.
No sé lo que cantaba el mirlo
ni lo que decía el tulipán,
pero no estaba en el gallinero
ni debajo de la cama. 

¿Puede hacer muecas extrañas?
¿Se marea con los balanceos?
¿Se pasa el día en las carreras
o haciendo chanchullos con alambres?
¿Tiene su propias ideas sobre el dinero?
¿Es lo bastante patriótico?
¿Sus chistes son vulgares pero divertidos?
Venga, decidme cómo es el amor. 

Cuando venga, ¿será sin avisar
mientras me esté hurgando la nariz?
¿Llamará a mi puerta por la mañana
o me pisará un dedo en el autobús?
¿Será como cuando cambia el tiempo?
¿Saludará con cortesía o sin educación?
¿Cambiará mi vida a fin de cuentas?
Venga, decidme cómo es el amor.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Tesis del libro

El protagonista.- Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?
El lector.- Hombre... ¿y por qué no? Pudo haber once mil vírgenes de la misma manera que hubo doce apóstoles, y diez mandamientos, y siente plagas, y cuatro evangelistas...
El protagonista.- Pchss... No es lo mismo. El mundo se repite de un modo inexorable. Fíjese usted en qué apóstoles ha seguido habiendo, por ejemplo: Carlos Marx, Tolstoi, Giner de los Ríos... Evangelistas todavía nacen: Lenin y Gandhi, sin ir más lejos... Mandamientos se pronuncian a diario: ahí están las leyes de circulación de automóviles, continuamente renovadas... Y plagas, aún disfrutamos: los libros sobre Rusia, el cante flamenco.
Pero... ¿vírgenes? Vírgenes, ¡ay!, no queda ni una sola, amigo mío... 

El lector (rebuscando entre sus amistades).- Una virgen... Una virgen... Una virgen...
El protagonista.- Y usted convendrá conmigo en que alguna virgen quedaría si hubiera habido alguna vez once mil.

jueves, 2 de octubre de 2014

Destruir

Escribir es destruir. 
Derrumbar la casa, desmantelar el escenario, recoger la mesa después de la cena y, si acaso, lavar los trastes. Quizá dejar todo tirado, la mañana de la prisa, la casa después de la fiesta, todo lo que fuimos ayer, en suma. 
Destruir no es amar, es amar desastre. 

lunes, 29 de septiembre de 2014

La llegada de la escritura

Fui criada a leche de palabras. Las lenguas me alimentaron. Detestaba comer lo que había en el plato. Inmundas zanahorias, malvadas sopas, agresión de tenedores y cucharas. -Abre la boca. -No. Me dejé alimentar por una sola voz, por las palabras. Se había cerrado el trato: sólo tragaría si me hacían oír. Sed mis oídos. Chantaje de deleites. Al comer, al incorporar, mientras me dejaba atiborrar, mi cabeza se hechizaba, mis pensamientos se evadían, mi cuerpo aquí, mi mente en viajes sin detenciones. Si algo saboreé fue el pastel del habla. Recuerdo, en la misma estación del año, el último biberón y el primer libro. Si solté lo uno, fue por lo otro. 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Amar desastre

A veces el rostro reflejado sólo puede ser el rostro de la persona con la que duermes. Dormir con una persona significa estar ante un espejo. ¿Eso es el amor? Dormir con alguien, cimentar tu rostro en el otro, escuchar cómo respira. Por las noches el cuerpo ajeno te abraza. Quema. La superficie del cuerpo; sus vestigios. Es distinto dormir apresados; permanecer en el sueño que no nos pertenece.