domingo, 24 de noviembre de 2013

Melancholia

Yo ya no tengo padre.
Pero si mi padre viviera, ¿qué expresión tendría su rostro?
Lo pensé, pero al no encontrar respuesta alguna renuncié. Los muertos sólo dejan una imagen amable dentro de nosotros.
Pero como esa imagen no es la misma persona y además pertenece al pasado, se vuelve cada vez más lejana. Tanto que se hace invisible. Saluda agitando la mano. Sonríe, pero no consigo verla. 

14 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Fragmento del libro "Amrita", de Banana Yoshimoto.
Ilustración hallada en Pinterest.

Siberianos, mi regreso ha sido tan bello gracias a ustedes y sus latidos. Gracias por siempre acompañarme.

Los quiero.

EL PUENTE AZUL dijo...

Si buscas la verdad... sigue buscando

Pablo Rendón dijo...

El padre ausente que nos visita todos los días.
Te amo, Mariana.

Capitán Smith dijo...


Vuelve un día,como un imprevisto,para quedarse para siempre.

Un abrazo

Gerònima dijo...

Gracias por venir a verme cariño, eres un encanto.
A mi me gusta recordar a mis muertos, quizás no recuerde las caras exactamente como eran, pero siempre hay algo, un detalle, que consigue mantenerlos vivos en mi mente.

Un besazo!

AtaqueEscampe dijo...

Los detalles a veces se pierden en la memoria, la esencia siempre queda.


welcome back!

Sonsoles dijo...

Hola guapa, agradecerte tus visitas siempre tan cálidas.
Un abrazo y gracias por la info de la imagen, me encantó
Besos

dEsoRdeN dijo...

Me provoca terror que llegue ese día. Creo que es mi mayor miedo vital ahora mismo

Alís dijo...

Más importante que la imagen, en todo caso, son las sensaciones y emociones que dejan o no dejan en nosotros. Y ésas son más difíciles de olvidar.

Un beso

raúl dijo...

todo lo disuelve el tiempo, hasta transformar un recuerdo en un eco, el reflejo de algo que una vez fue. el tiempo, con su bruma, todo lo disuelve.

V.M. dijo...

El tiempo tiene de esas cosas... Para lo bueno e para lo malo!

TORO SALVAJE dijo...

No tienen rostro ya.

No tienen nada.

Incluso con el tiempos serán completamente olvidados.

RECOMENZAR dijo...

muy buen texto

Anónimo dijo...

muy lindo texto...