sábado, 12 de septiembre de 2009

Esa palabra


Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdóname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fíjate. Pero fíjate bien, porque no es gratuito.

19 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Capítulo 93, Rayuela.

los perros románticos dijo...

insuperable. saludos.

Hollie A. Deschanel dijo...

Entonces si no es gratuito que no abuse mucho de él. Gran texto :) Muás.

Lucía Corujo dijo...

Otra próxima lectura será Rayuela, jeje. Por ahora, leo After Dark, después de devorar Tokio Blues. En cuanto empiecen las clases, no tendré tanto tiempo para leer...
jejeje

Besicos Mariana!!

Julia dijo...

Todavía me estoy debiendo Rayuela. Dicen que se puede leer de atrás para adelante o comenzar en cualquier capítulo... como el diario, jeje. Ideal para mí que soy tan "desordenada".
Amo a Cortázar!!!
Gracias por compartirlo.
Besosss.

muchacha corazón de tiza dijo...

aay ese Horacio... Rayuela siempre será una de mis novelas favoritas... me quedo con Rayuela, a pesar del Modelo para armar...

Un beso.

Anónimo dijo...

que gusto leer aqui algo de rayuela!

Penny Lane dijo...

Hermoso, gran texto y buena detección.

A veces me quedo pensando que los amores suspendidos se quedan por siempre.

Saludos chica siberiana

♥♥♥

Claudia Morales dijo...

Si el amor te machaca a veces, porqué rebelarse. Basta tan sólo con dejar trabajar tu mente y que comente un frenesí de impresiones momentáneas que vayan surgiendo sin más. Por lo menos descargando la tensión, te sientes un poco menos loca.

;)

KaryTanis dijo...

Chica, chica, Mariana que estés de lo mejor :P

Espérame en Siberia dijo...

No sé qué deseo más de ti:
tu piel, tu espalda o tu boca.

Tu boca, sensei, tu boca.

Sombras en el corazón dijo...

Ah, cosa difícil y complicada cuándo hay que razonar tanto el amor.

Besazos

Nalda dijo...

La foto arrolladora y el texto descomunal. ¡Es tan difícil amar sin ser amado!

Un abrazo.

BUENAS NOTICIAS dijo...

Una de las cosas más tristes del mundo es tratar de dar a quien no sabe tomar. Y, fíjate, ¡cuántas veces nos empeñamos en hacerlo hasta que se nos rompe el corazón! No, nunca es gratuito, siempre dejamos algo por el camino...

Besos enormes, preciosa.

Valentina dijo...

Lindo lo escrito!

Ya estoy llegando al cielo, y sin duda alguna desde ahora puedo afirmar con total seguridad, esta es una de las mejores novelas que ya he leído.

Un besote enorme, Siberiana.

frío frío dijo...

tremendo, que más puedo yo decir?

drapo dijo...

:o !!

(sin palabras)

Angie dijo...

Qué gran novela y qué grande Cortázar...

Recuerdo la sensación de satisfacción que experimenté al terminar de leerla. Además, es una de esas novelas a las que se puede acudir de nuevo en cualquier momento, abriéndola por cualquier página, pues siempre se encontrará un pasaje delicioso.

Saludos

eMiLiA dijo...



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