martes, 24 de agosto de 2010

Cerrado por vacaciones


Padre, os doy las gracias. Gracias por haberme acompañado al tren, el primer día de guerra. Gracias por las jornadas de caza, por todas. Gracias porque nuestra casa era cálida, y los platos no estaban desportillados. Gracias por aquel domingo bajo el haya de Vergezzi. Gracias por no haber levantado nunca la voz. Gracias por haberme escrito cada domingo desde que estoy aquí. Gracias por haber dejado siempre la puerta abierta cuando me iba a dormir. Gracias por haberme enseñado a amar los números. Gracias por no haber llorado nunca. Gracias por aquella velada en el teatro, vos y yo, como príncipes. Gracias por el olor de las castañas, cuando regresaba del colegio. Gracias por las misas al fondo de la iglesia, siempre de pie, nunca de rodillas. Gracias por haber llevado el traje blanco durante años, el primer día de verano. Gracias por el orgullo y por la melancolía. Gracias por este nombre que llevo. Gracias por esta vida que aferro. Gracias por estos ojos que ven, estas manos que tocan, esta mente que comprende. Gracias por los días y por los años. Gracias porque éramos nosotros. Gracias mil veces. Para siempre.


*Me voy de viaje, siberianos adorados, pero sepan que los llevo siempre conmigo (los llevo en mi corazón). Les dejo muchos cariños y mis mejores deseos para los días que están por venir. Gracias a cada uno de ustedes por todo lo que me han enseñado. Ya nos estaremos leyendo a mi regreso.
¡Mucha luz!

lunes, 23 de agosto de 2010

Esta historia


Al conde D'Ambrosio le vino a la cabeza la única mujer a la que había amado más que al tenis y que los automóviles. Cuando uno entraba en una habitación llena de gente, podía sentir si ella estaba allí sin que fuera necesario verla o saber que se había quedado en casa. Y en el teatro no era necesario buscarla: era lo primero que veían tus ojos. No es que fuera muy hermosa. Y hasta era difícil averiguar si era, de verdad, inteligente. Pero la luz estaba donde ella estuviera, y ella era el cuadro. Tenía la sombra de oro, comprendió.

domingo, 22 de agosto de 2010

Corpo


El cuerpo recuerda las cosas -el amor, las personas, el tiempo- mejor que el alma.

sábado, 21 de agosto de 2010

Los fans de la verdad


¿Por qué hay que decir la verdad? ¿Qué es lo que nos ata a ella? ¿Y por qué creemos que la veracidad es una virtud? Imagínate que te topas con un loco que dice que es un pescado y que todos somos pescados. ¿Vas a discutir con él? ¿Te vas a desnudar delante de él para enseñarle que no tienes aletas? ¿Le vas a decir a la cara lo que piensas?
Si no le dijeses más que la verdad, lo que realmente piensas de él, establecerías un diálogo en serio con un loco y tú mismo te convertirías en un loco. Y así es como funciona el mundo que nos rodea. Si insistiese en decirle la verdad a la cara, eso significaría que me lo tomo en serio. Y tomarse en serio algo tan poco serio significa perder la seriedad. Yo, hermano, tengo que mentir si no quiero tomarme en serio a los locos y convertirme yo mismo en uno de los locos.

jueves, 19 de agosto de 2010

Agendita


Me siento como si estuviera disolviéndome.
En silencio.
Un silencio concentrado y fluido.
Como agua sabia que se adapta a la piel resbalando y siguiendo las curvas.
Ese preciso, exacto silencio que tanto se parece al amor.

[Hacía mucho que nadie me afectaba con tanta fuerza.]

miércoles, 18 de agosto de 2010

Camino a la Iluminación


La gente piensa que estar juntos significa hablar, de este modo las palabras se convierten en pánico, malestar, los vacíos son momentos que hay que llenar.
Estar en silencio, en cambio, significa plenitud, es compartir lo esencial. La felicidad es inexplicable, es como un agua mansa que sube por dentro, moviéndose con lentitud, con un tierno ritmo parecido al del latido del corazón.

He sentido algo parecido a eso junto a ti.

martes, 17 de agosto de 2010

Free from the heart


How do you say goodbye to someone you can't imagine living without?
I didn't say goodbye. I didn't say anything.
I just walked away.

lunes, 16 de agosto de 2010

Lágrima


Se eu soubesse
se eu soubesse que morrendo
tu me havias
tu me havias de chorar
por uma lagrima
por una lagrima tua
que alegria
me deixaria matar.

domingo, 15 de agosto de 2010

¡Gracias!


Porque estoy feliz de estar contigo. Porque estoy feliz de que existas. Puede que te quiera. Puede que te quiera mucho. Pero quizá por eso mismo será mejor que nos quedemos tal como estamos. Puede que un hombre y una mujer estén más cerca el uno del otro cuando no viven juntos y cuando simplemente saben que existen y que están agradecidos por existir y por saber el uno del otro. Y sólo con esto les basta para ser felices.
Te agradezco, te agradezco que existas.

sábado, 14 de agosto de 2010

I'll follow you into the dark


En el aire flotaban las palabras altisonantes y Flajsman pensaba en que lo único que puede dar la medida del amor es la muerte. Al final del verdadero amor está la muerte y sólo un amor que termina en muerte es amor.

jueves, 12 de agosto de 2010

El libro de los amores ridículos


-También puede ser- el médico jefe le echó una mano a Flajsman- que, al ver a Flajsman, Klara se quede tan petrificada por la angustia que le produce el amor que sea incapaz de acostarse con él. ¿Es usted capaz de imaginarse, Alzbeta, amando tanto a alguien que precisamente por eso no fuese capaz de acostarse con él?

Alzbeta declaró que no.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Fotografías


Mientras camino por el sendero con mi bolsa en bandolera, pienso en estas cosas. Y pienso en cuánto me queda todavía por aprender de la luz y de los colores, y que la experiencia nunca es lo suficientemente amplia como para permitirte formular alguna regla general.
Pero no tengo tanto tiempo.

martes, 10 de agosto de 2010

Agosto


Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados, por tanto, los simples, porque ellos serán los primeros. Y yo quería seguir siendo simple. Sentir fascinación.

lunes, 9 de agosto de 2010

Kill with me tonight


La pantalla de mi ordenador está en blanco en la tarde que transcurre.
Tu lengua y tus labios en mi cara dibujan sobre la piel invisibles tatuajes.
¿Dónde puedo encontrarte?
Sigue el aroma de tu piel a mi alrededor.
¿Dónde puedo encontrarte esta noche?

domingo, 8 de agosto de 2010

Carta con el silencio


Quiero recordar. Y ayudarte a entrar dentro de mis recuerdos para que se hagan también tuyos. Para que puedas envolverte con ellos y entrar en calor con su fuego.

Fue así como ocurrió: la boca abierta, y muda. Abierta sobre tu sexo. Abierta sobre tus labios. Agua que fluye desde tu lengua hasta mi boca. Agua que de mi boca fluye sobre tu piel. Gotas ligeras que se extienden en manchas con forma de nubes. Se diluyen entre pliegues sutiles. Se secan. La luz dentro de la habitación era lívida. Conseguía encontrar todas las sombras, endurecerlas. No dijiste nada.

Ni una palabra.

sábado, 7 de agosto de 2010

Primera noche


He contado ocho mensajes en el contestador. Los he escuchado mientras caminaba arriba y abajo por la habitación, yendo a por algo de beber, o a encender un cigarrillo. Eran hombres, sobre todo. La abuela, felicitándome por mis veinticuatro años, que cumplí hace un mes, y hombres. Amigos, ex amantes, conocidos. Ninguna voz que me haya hecho sentir alguna emoción, un escalofrío de deseo o un arranque de cariño. Son voces, voces para alguien que no está, que ya no está. Cada uno de ellos se dirige a un yo mío distinto que ya no está en ninguna parte. Ya no nos queda nada que decirnos, creo. Hemos practicado el sexo, tal vez hasta hemos reído juntos, pero ninguno de ellos, absolutamente ninguno, me ha dejado otra cosa que no sea fastidio encima, como una urticaria, una erupción en la piel. Prurito y malestar.
Me quedaré sola, esta noche. Intento tener bastante conmigo misma. Intento resistir sin una mirada de aprobación.

jueves, 5 de agosto de 2010

Kato Shuson


Apago la luz
mi corazón un precipicio
frente a la luna.

miércoles, 4 de agosto de 2010

She's the one


La había estado esperando. Ahora lo comprendía perfectamente. Era ella a la que estaba esperando. Todas las demás, las que había habido antes, eran una especie de puentes. Puentes frágiles que me permitían acercarme cada vez más a ella y que habían de romperse en cuanto los hubiera cruzado.

martes, 3 de agosto de 2010

Miracle


Déjate llevar, pienso, no tengas miedo. Escucha la dulce respiración gemela de nuestros cuerpos que se entrelazan con el silencio que te envuelve. Otros ya lo hicieron. Otros a los que amé con el mismo vertiginoso amor.
Los otros que dejé de amar.
Que ahora vuelan ligeramente junto con las hojas secas abajo en el patio.

lunes, 2 de agosto de 2010

Véase más arriba


Empezó de esta manera, con sus cosas, cuando él se fue. No importa cómo ni por qué; cómo y por qué alguien deja a otra persona siempre se parecen. No importa el motivo. Uno se queda dentro de una casa mientras que el otro se marcha. Y cuando uno se marcha, se lo lleva casi todo, generalmente, y generalmente olvida alguna cosa.

domingo, 1 de agosto de 2010

I love, you love


Le he escrito una carta.
Siempre me ha gustado escribir cartas. Las palabras son un cortejo violento. Entran dentro de la carne de quien las lee.
Las palabras escritas dan miedo.
Siempre he pensado que cuando se escribe se exterioriza el rito del alma; cuando se habla, se miente; cuando se escribe, no. No es posible. Es como sacar al exterior algo vital y horroroso, como un órgano aplastado sobre el papel.
Poner un hígado en un sobre y enviarlo: eso es escribir cartas.